"Los estudiantes demostraron un aumento de auto-estima así como en sus capacidades académicas. Los padres de los estudiantes participantes estuvieron más involucrados en las escuelas de sus hijos, y los maestros involucrados en el proyecto piloto se sintieron rejuvenecidos y más motivados en el salón de clases".
La investigación muestra
que el rigor académico de los estudios que un estudiante
cursa en la escuela es clave para predecir si ese estudiante
asistirá o no a la universidad y si tendrá éxito
una vez que haya ingresado. Sin embargo, históricamente
los estudiantes de grupos minoritarios no han sido bien representados
en los cursos de preparación para la universidad. Con
el fin de ofrecer oportunidades para lograr éxito en
la universidad para los estudiantes del estado cuya lengua
materna es español, la Agencia de Educación
de Texas (TEA por sus siglas en inglés) creó
en el año 2000 Programa de AP* en español para escuelas intermedias en Texas o sea cursos avanzados para el estudio
de la lengua española en las escuelas intermedias a
través de una subvención del Departamento de
Educación de los Estados Unidos.
El formato básico del programa es de ofrecer Programa de AP en español para escuelas intermedias en Texas para los
estudiantes cuya lengua materna es el español mientras
aún están en la escuela intermedia. La idea
fundamental es de convertir la lengua materna de estos estudiantes
en una ventaja académica permitiéndoles tomar
cursos avanzados al inicio de sus carreras académicas.
Al introducir a los estudiantes a un estándar académico
más exigente en la escuela intermedia, el programa
abre caminos hacia la universidad.
Las escuelas intermedias que han implementado el programa
piloto han encontrado que más del 90% de los estudiantes
participantes obtuvieron calificaciones lo suficientemente
altas en el examen de AP de la lengua española como
para ser elegibles para recibir crédito universitario.
Los estudiantes también demostraron:
- Un aumento de auto-estima así como en sus capacidades
académicas;
- Menores problemas de disciplina y de ausentismo;
- Mejor desempeño en otras clases;
- Mayor número de inscripciones en otras cursos
de honores y de AP en la secundaria;
- Una mejor percepción de la universidad como
una meta realista y alcanzable; y
- Mejoría en sus habilidades, las cuales se pueden
aplicar a otras experiencias para presentar exámenes,
incluyendo el programa de exámenes del estado.
Además, los padres de los estudiantes participantes
estuvieron más involucrados en las escuelas de sus
hijos, y los maestros involucrados en el proyecto piloto se
sintieron rejuvenecidos y más motivados en el salón
de clases.
Así como las escuelas y los distritos han refinado
y ampliado sus programas, han encontrado útil incluir
a un rango muy extenso de personal escolar tanto al nivel
de escuela intermedia como de secundaria y así podrán
extender el impacto potencial del programa. Por ejemplo, los
maestros de español de todos los niveles han trabajado
conjuntamente para alinear verticalmente el plan de estudios
de español, diseñar clases Pre-AP para los grados
sexto y séptimo y para examinar programas principiantes al nivel de escuela primaria. Los consejeros de la intermedia
y la secundaria han trabajado con cada estudiante participante
y con sus padres para formular un plan académico coherente
de cuatro años en la secundaria. Los administradores,
cuyo apoyo es fundamental para el éxito del programa,
han trabajado con maestros, personal y miembros de la junta
directiva de la escuela para promover el programa de AP de
la lengua española en las escuelas intermedias a través
del distrito y para dar forma a la política local relacionada
con el programa.
Un componente crítico para el éxito del programa
es la formación de un equipo inclusivo y de apoyo que
implemente el programa. Sin embargo, una de las lecciones
aprendidas a través del piloto y avance del proyecto
es que no existe una fórmula única para el éxito
del programa. Las personas que implementaron el programa en
sus inicios representaban un diverso rango de las comunidades
a través del estado - grandes, de suburbios, metropolitanas,
pequeñas y rurales - todas sirviendo a grandes porcentajes
de estudiantes cuya lengua materna es el español. Estos
distritos adaptaron los principios del programa y recomendaron
propuestas para cada situación específica. La
población de hispanoparlantes sigue creciendo, y nuestra
esperanza es que las escuelas intermedias en todo el estado
reconozcan el enorme valor del programa y utilicen los recursos
de implementación del programa para crear un programa
de AP de la lengua española para escuelas intermedias
adaptado a sus propias necesidades y contextos locales.
|